¿Qué es el síndrome del cuidador quemado?

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Quieres saber lo que es el síndrome del cuidador quemado y como evitarlo. Desde Clínica Humana te ayudamos.

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El simple hecho de cuidar a una persona que nos necesita es toda una experiencia positiva y gratificante, pero no debemos olvidar que al mismo tiempo, esta experiencia también puede acarrear consecuencias negativas. Es posible que tanto cuidadoras como cuidadores sufren períodos de estrés, depresión e incluso ansiedad. Esto se debe a que cuando nos dedicamos en cuerpo y alma a los demás, a veces dejamos un poco de lado el cuidarnos a nosotros mismos. Estas alteraciones se conocen como el Síndrome del Cuidador Quemado y pueden llegar a generar alteraciones tanto físicas, psíquicas como sociales o emocionales en personas que se dedican a cuidar a otras.

Cuando este síndrome empieza a afectar a las personas, estas pueden empezar a notar desequilibrios en muchos aspectos de su vida. Hoy, desde Clínica Humana, vamos a explicaros qué es el síndrome del cuidador quemado, cómo poder evitarlo y lo más importante, cómo ayudar a una persona que lo pueda estar padeciendo.

En nuestra clínica somos expertos en el cuidado de mayores dependientes, por lo que conocemos la importancia que tiene controlar este síndrome ya sea para con nuestros trabajadores o con cualquier persona que tenga personas a su cuidado. Sin duda este Síndrome del Cuidador Quemado es un riesgo potencial para la salud y por ello es importante conocer a fondo cómo afecta a las personas, contar con ayuda y darle mucha importancia al autocuidado ya que éste favorecerá a su bienestar y facilitará su futuro trabajo.

¿Cómo evitar el síndrome del cuidador quemado?

Qué es el síndrome del cuidador quemado

A la hora de evitar este síndrome, desde Clínica Humana creemos que hay ciertos puntos o pautas que son imprescindibles para poder evitarlo, o al menos poder prevenirlo. Son las siguientes: 

  • Comprender el Síndrome ayuda a controlarlo mejor:

La información es poder. Si conocemos la existencia de este Síndrome que afecta a personas cuidadoras, sus síntomas, de qué forma va evolucionando y los cambios progresivos que produce podremos saber de antemano si una persona está sufriendo o no. De esta forma, al conocer bien el síndrome podremos protegernos de él y evitarlo.

  • Reconocer que necesitamos ayuda y no cargar con demasiada responsabilidad

Al igual que en la vida, de la misma forma que nuestros músculos nos permiten a las personas cargar hasta cierto peso sin lastimarnos nuestro cerebro también tiene un “Límite de Carga Emocional”. Es de vital importancia que un cuidador/a cuente con apoyos externos para evitar la sensación de sobrecarga.

Esto puede parecer algo de sentido común, pero en la práctica es más complejo de lo que puede parecer. En muchas de las ocasiones la persona quizá no sabe cómo pedir esa ayuda extra. Bien porque siente que está “Mal” pedirla o porque cree que no está haciendo su trabajo. Cuando esto es completamente lo contrario. Pidiendo ayuda conseguiremos dar un mejor servicio y nos cuidaremos a nosotros mismos.

Es de vital importancia saber reconocer cuándo debemos pedir ayuda y cómo debemos solicitarla. De esta forma podremos facilitar el trabajo a nuestros compañeros y además velaremos siempre por que la persona a cargo cuente con la mejor atención posible.

  • Saber expresar nuestros sentimientos

Similar al punto anterior, saber expresar cómo nos sentimos frente a nuestro trabajo, incluyendo de esta manera cualquier sentimiento o emoción negativa (tales como la frustración o la ansiedad) es algo que nos ayudará a evitar el Síndrome del Cuidador Quemado. Apoyarnos en nuestros compañeros, en familiares o en amigos puede ayudar a disminuir nuestra sensación de desidia frente al cuidado de una persona.

  • Conocer estrategias para manejar los síntomas si creemos que padecemos el síndrome

Sin duda uno de los principales síntomas que aparecen cuando empezamos a tener esa sensación de “estar quemados” cuando trabajamos con personas dependientes es la dejadez. Esta apatía hacia la persona que necesita los cuidados no solo es algo muy negativo, sino que afecta también al cuidador/a. Estos cambios de conducta son fáciles de notar y por suerte existen una gran variedad de estrategias y terapias que nos ayudan a controlarlos. Hablar con un médico es el mejor paso que puedes dar para conocer cómo puedes combatir estos síntomas.

  • Autocuidado, dedicarnos tiempo a nosotros mismos.

No podemos sentirnos absorbidos por todas las tareas que nuestro trabajo nos demanda. Por supuesto que tenemos que cuidar de la persona a nuestro cargo, pero jamás deberíamos dejarnos a nosotros de lado. Anteponer nuestras propias necesidades tanto a nivel físico como psíquico no solo nos afecta negativamente a nosotros como cuidador/a, sino también por efecto rebote a la persona que tenemos a cargo.

Cuidarse a uno mismo es un aspecto importante dentro del abanico de responsabilidades que tenemos como cuidadores/as.

Estos son solo algunos de los puntos principales que debemos tener siempre en cuenta para así evitar el Síndrome del Cuidador Quemado, pero ojo, siempre tenemos que ser muy conscientes de que puede estar pasándole a compañeros de trabajo, amigos, familiares o incluso a nosotros mismos.

¿Cómo ayudar a una persona con síndrome del cuidador?

Si después de ver conductas cercanas a este síndrome, tener charlas con la persona en cuestión y ser conscientes de que esta pueda estar pasando por una época difícil, de forma externa podemos intentar ayudar a una persona que está sufriendo el Síndrome del Cuidador Quemado.

Por norma general, todas las personas que padecen el síndrome se hacen responsables a un nivel muy alto del cuidado de la persona dependiente. Esto puede generar sentimientos encontrados sobre la realidad que estos cuidadores/as viven, llegando a olvidar sus propias necesidades como ya os hemos explicado anteriormente y llegando a puntos en los que ellos mismos se ven aislados y solos.

¿Cómo ayudar a que estas personas se sientan mejor? Desde Clínica Humana os damos algunos consejos:

  1. Antes de nada, hablar con ellos y hacerlos conscientes de su situación. 
  2. Delegar el trabajo a otras personas en la medida de lo posible.
  3. Hablar en todo momento de su situación, ayudando a que estas personas expresen todas sus necesidades.
  4. Vigilar por que estas personas no descuiden sus hábitos de vida.
  5. Ofrecerles tiempo de calidad para ellos mismos. Es importante que durante este síndrome no renuncien a sus aficiones.
  6. Mantener siempre una actitud positiva con ellos. Recordarles las cosas buenas de su trabajo.
  7. Ponerse en la piel de la persona que sufre este síndrome para así entender su comportamiento. Nunca debemos forzarlos a hacer algo que no quieran.

Esto es una pequeña guía con algunos tips importantes que debemos tener en cuenta si queremos ayudar a una persona que sufra de este síndrome. Pero lo mejor siempre es contar con ayuda de personas expertas, que sepan tratar tanto a la persona que lo padece como a la persona que necesita los cuidados. Buscar ayuda profesional es siempre la mejor de las ideas cuando queremos ayudar a alguien que está sufriendo.

Esperamos que ahora sepáis que es el Síndrome del Cuidador Quemado, cómo este afecta a las personas y qué debéis hacer para solventar cualquier problema si notáis que alguien cercano a vosotros lo está padeciendo. Desde Clínica Humana somos muy conscientes de este tipo de síndromes en nuestra plantilla, por eso queremos ayudaros con lo que necesitéis. Tan solo poneros en contacto con nosotros y empezaremos a hablar y a solucionar todas vuestras dudas.





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